Bienvenida a la Hermandad del Velo

Una Hermandad que pertenece a las brumas y donde se honran los antiguos caminos. Mientras el velo cubre los misterios ancestrales, nosotras os ofrecemos un lugar donde las que están dentro de la Hermandad del Velo como enseñantes y las que están buscando aprender, pueden reunirse y compartir. Unas sus enseñanzas y las otras sus experiencias. La mayoría de las que estamos aquí somos hermanas que trabajamos con la energía ancestral y saltamos a través de los velos. Esta Hermandad es un lugar sagrado donde reunirse para hablar sobre el camino, las enseñanzas y el sagrado femenino en confianza y con respeto. Para debatir, discutir e interactuar en el camino, sus verdades y enseñanzas. Si bien honramos y respetamos otros caminos y confesiones, esta Hermandad es sólo para mujeres que “trabajan” dentro de las nieblas.

Tenemos diferentes aprendizajes, como Sacerdotisa y como exploradora del camino si lo deseas seguir. Las Hermanas del Velo estamos dispuestas a ayudar y a enseñar. En esta Hermandad nunca se discuten las enseñanzas recibidas (sean de la índole que sean), sino aspectos generales de lo aprendido en otras disciplinas y cómo nos sentimos después de haberlo aprendido. No hay bien o mal y no es lo que nos llama. Para cada una de nosotras es diferente y al aprender a expresarlo libremente lo entendemos mejor. Cuando reflexionamos unas con otras, a menudo vemos mucho más de lo que tenemos delante. Incluso si alguien expresa lo que le gustaría decir, por discrepante que sea, su propio punto de vista enriquece lo inicial y abre más la mente.

Sobre todo, la Hermandad del Velo es un lugar para compartir, aprender y crecer a medida que elevamos las energías.

Esta Hermandad es para todas las que están dispuestas a desnudarse y eligen caminar el viaje del alma, sanando al ego herido y la niña interior desolada. Las enseñanzas de la Hermandad te llevarán a través de los caminos que se abren ante ti, convirtiéndote en la Sacerdotisa y la mujer empoderada que ya eres… la de los caminos antiguos, la Anciana de los viejos caminos.

El tiempo se acelera cuando las Ancianas nos llaman a casa.

© La Hermandad del Velo.